“Ya no fue suficiente tener las mejores condiciones a nivel global para desarrollar parques eólicos con un alto factor de planta, disponer de espacios de tierra con una baja densidad poblacional y cercanos a la costa. El surgimiento de una oferta altamente competitiva desde países con fuertes esquemas de subsidio y con infraestructura existente y disponible para servir a esta nueva industria, algo que en Magallanes no existe, hicieron que las ventajas de la región se diluyeran”.
Por Mario Marchese, consultor independiente en energía y minería
Lo que empezó hace unos pocos años con gran interés de parte de inversionistas, asegurando tierras, desarrollando ingeniería y estudios de línea base en la región de Magallanes, en respuesta a la expectativa de una demanda en el corto plazo por combustibles limpios, bajos en carbono, con el tiempo se encontró con la dura realidad de los costos que significaba responder a esta demanda.
TE VA A INTERESAR:
Altos precios por el arriendo de tierras, falta de infraestructura habilitante para la construcción de los proyectos, exigencias desmedidas desde la autoridad ambiental y otros organismos gubernamentales, dilataron los procesos y los hicieron significativamente más costosos. La consecuencia de esto fue un mayor costo de desarrollo que el estimado, y un fuerte impacto en los plazos de implementación de la industria, lo que se tradujo en una pérdida de su competitividad frente a otros potenciales proveedores de hidrógeno verde y sus derivados a nivel global.
Según Mario Marchese, "Magallanes debe enfrentar los desafíos propios de su ubicación geográfica, además de la falta de infraestructura habilitante y la falta de reglas claras que permitan la obtención de los permisos necesarios para la implementación de una industria competitiva a nivel global".
Ya no fue suficiente tener las mejores condiciones a nivel global para desarrollar parques eólicos con un alto factor de planta, disponer de espacios de tierra con una baja densidad poblacional y cercanos a la costa. El surgimiento de una oferta altamente competitiva desde países con fuertes esquemas de subsidio y con infraestructura existente y disponible para servir a esta nueva industria, algo que en Magallanes no existe, hicieron que las ventajas de la región se diluyeran.
Aun frente a este escenario, empresas de clase mundial continuaron evaluando la posibilidad de instalar proyectos para la producción de hidrógeno verde y sus derivados, aprovechando las condiciones de viento y geográficas que ofrece Magallanes, enfrentando las restricciones que impone su ubicación geográfica, falta de infraestructura, y escasez de mano de obra entre otros factores, lo que se ha traducido en una ralentización en su desarrollo.
En este contexto, surge la necesidad de pensar como viabilizar una industria que podría cambiar el rostro no sólo de la región, sino del país entero. Es quizás el momento de pensar esto de manera conjunta y no en competencia, involucrando a
todos los actores de la región y el país, tanto públicos como privados.
Magallanes no sólo compite contra los desafíos que impone su ubicación geográfica y los que impone nuestro sistema regulatorio, sino que además enfrenta una competencia desigual desde otras latitudes, donde gozan de subsidios y cuentan con la infraestructura necesaria para soportar el desarrollo de plantas de producción de hidrógeno verde y sus derivados.
La tabla siguiente muestra de manera resumida las condiciones de base existentes en países competidores con Chile en el desarrollo de la industria del hidrógeno verde y sus derivados.
En este escenario, Magallanes debe enfrentar los desafíos propios de su ubicación geográfica, además de la falta de infraestructura habilitante y la falta de reglas claras que permitan la obtención de los permisos necesarios para la implementación de una industria competitiva a nivel global, por lo que se hace necesario abordar su desarrollo en un esquema colaborativo, que mejore su competitividad y viabilice esta nueva industria.
La comuna de San Gregorio, al noreste de la ciudad de Punta Arenas, reúne un número importante de proyectos, lo que favorece el desarrollo de infraestructura compartida en lugar de que cada proyecto tenga que implementar la propia de manera individual. La bahía de San Gregorio, entre primera y segunda angostura, ofrece las mejores condiciones sobre el Estrecho de Magallanes para la implementación de un puerto de exportación de los derivados del hidrógeno verde.
Los terminales Laredo, propiedad de ENAP, y José Santos Mardones, operado por EPA, pueden ser una vía para permitir la descarga de los equipos y materiales para la etapa de construcción, por lo que se requiere invertir en su mejoramiento, al mismo tiempo que mediante el uso de barcazas y plataformas, que pueden ser construidas en el país, se pueden descargar módulos y componentes de mayor tamaño y peso por Primera Angostura.
Infraestructura común a los proyectos de hidrógeno verde y sus derivados, tales como planta desaladora de agua de mar, campamento de trabajadores, bodegas, unidades separadoras de aire, y otras menores, pueden ser desarrolladas para prestar servicios a varios proyectos a la vez, planificando su desarrollo en un área definida, creando un parque industrial que concentre las operaciones de los respectivos trenes de producción en una misma área.
Es importante en un esquema como este, la participación de entidades como el Gobierno Regional, facilitando los aspectos regulatorios entre otros; ENAP, aportando su experiencia y capacidades para el transporte y almacenamiento de los productos derivados del hidrógeno verde; de ASMAR Magallanes, en la fabricación de equipos para la implementación de las plantas de proceso; de EPA y operadores locales aportando experiencia y capacidades logísticas para el desembarque y transporte de equipos y materiales; las instituciones de educación superior en la región, para la preparación de la mano de obra calificada que requerirán los proyectos para su implementación y posterior operación; e invitando a organizaciones del mundo civil en la región, que puedan ser partícipes de este desarrollo.
La región tiene la capacidad de apoyar la implementación de esta nueva industria, el desarrollo conjunto de los proyectos permitiría mejorar su competitividad y mitigar los mayores costos de transporte hacia los mercados objetivo. Entidades como NEMA o la Asociación Gremial del Hidrógeno verde de Magallanes, pueden actuar como articulador de esta iniciativa, reuniendo a los distintos actores, con el fin de coordinar la participación de cada uno de ellos en beneficio de la industria y con una mirada de país, permitiendo reducir costos de inversión, aumentando su competitividad y minimizando al mismo tiempo los impactos de la construcción de múltiples proyectos en la región, al concentrarlos en una misma área geográfica.
Los desafíos de la implementación de un esquema como este no son pocos, se requiere de la participación y el compromiso de los actores relevantes para la industria en cuanto a poner a disposición sus capacidades, le estructuración de acuerdos contractuales que regulen la interacción entre cada una de las partes, el compromiso de la autoridad de apoyar la instalación de una industria que no es del todo ajena a Magallanes, dada su larga historia en torno a la industria del petróleo, y finalmente la participación de los habitantes de Magallanes, que ven en ella una oportunidad de crecimiento, desarrollo, y la creación de un número importante de puestos de trabajo.
Últimas Publicaciones
Ediciones Especiales
Podcast Conpermisología
CONPERMISOLOGÍA CAP 1
Mario Marchese, director de HNH Energy, conversa sobre los alcances del proyecto, las acciones medioambientales,
con la comunidadad y los desafíos que aún deben sortear.