Europa podría acabar con los vehículos de combustión interna antes de lo previsto

La Comisión Europea va a proponer endurecer aún más los límites de emisiones en los vehículos vendidos en la Unión Europea, lo que acelerará la desaparición de los coches impulsados por un motor de combustión.

Según la propuesta de la Comisión Europa, a la que ha tenido acceso Reuters, las emisiones medias de CO2 de los coches nuevos deberían situarse un 50 % por debajo de los niveles fijados para 2021, que eran de 95 g/km de CO2 como máximo para la media de cada grupo fabricante.

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De salir adelante la propuesta de la Comisión Europea, el límite de emisiones quedaría fijado en 47,5 gramos de CO2 por kilómetro a partir del año 2030. Con la tecnología actual, la cifra se antoja imposible de alcanzar incluso para los coches híbridos (HEV) más eficientes, y solamente los híbridos enchufables y los coches eléctricos puros podrían quedar por debajo de dicho límite.

La consecuencia en la práctica será un adelanto de la desaparición de los coches de combustión. Si acaso, a partir de 2030 los fabricantes podrían vender unas pocas unidades (modelos de nicho muy concretos) de combustión a cambio de vender muchos coches híbridos enchufables y/o eléctricos que compensaran la media de emisiones.


La propuesta, cuyo borrador se dará a conocer en los próximos días, ya ha encontrado detractores. La asociación alemana VDA, representante de los fabricantes de automóviles alemanes, ya ha anunciado que se opondrá firmemente a cualquier endurecimiento de los objetivos previstos actualmente. No sería la primera vez que la poderosa industria automotriz alemana, la mayor del continente, se enfrenta a propuestas de este tipo.


El borrador, que necesita la aprobación del Parlamento Europeo y los gobiernos nacionales, no solamente incumbe a los coches sino a todo tipo de transporte (además de otros ámbitos como la industria, la energía o la agricultura). Así las cosas, el transporte por carretera también podría añadirse a la ecuación para acelerar el cambio a vehículos de cero emisiones, y la aviación y el transporte marítimo también están en el punto de mira.

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El objetivo de la Comisión Europea es que, para el año 2030, el conjunto de países de la Unión reduzca sus emisiones de efecto invernadero en un 55 % respecto a 1990. Un paso intermedio que, según algunos expertos, es el mínimo necesario para que la Unión Europea pueda cumplir su compromiso de alcanzar cero emisiones netas de carbono para 2050.


Fuente: El Periódico de las Energías

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