Pacto Global Chile: Las oportunidades que deja la actual crisis para una reactivación económica sostenible y la generación de empleo

En medio de la crisis económica, social y humanitaria, expertos a nivel latinoamericano, plantearon qué para el retorno seguro, se requiere priorizar las políticas y protocolos estrictos de seguridad y salud en el trabajo.

La pérdida de puestos laborales se dispara, y casi la mitad de la población activa mundial podría llegar a perder su fuente de ingreso. Los últimos datos de la OIT sobre el impacto de la pandemia del COVID-19 en el mercado laboral, revelan su efecto devastador ya que más de 40 millones de personas podrían quedar desempleadas por la pandemia en América Latina y el Caribe. Si la crisis persiste, la situación laboral podría empeorar, amplificando las desigualdades sociales, por ello, el retorno seguro al trabajo, eso sí, con estrictas medidas de seguridad y protocolos sanitarios es fundamental.

En concreto, el primero dejó un promedio de 30,2 milímetros y el segundo 60 milímetros de agua caída a lo largo del territorio. No obstante, eso no fue suficiente para sacar al país de la emergencia.De acuerdo al Informe Climatológico Diario Nacional de este martes, 16 de las 20 estaciones que forman parte del reporte muestran déficits que van desde el 2,5% al 100%.


Según investigadoras de los programas Transdisciplinario en Medio Ambiente (Proma) y de Reducción de Riesgos y Desastres (Citrid) de la Universidad de Chile, lo anterior se enmarca dentro de los déficits de 20% a 30% registrados en las precipitaciones de cada año en la última década.


Desde el plantel superior afirmaron que aquello afecta directamente a 138 comunas entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos.“Este fenómeno se debe a la prolongada extensión temporal y espacial producto del descenso de lluvias y la disminución de los caudales en los ríos”, explicaron a través de un comunicado.


“También se explica por los factores humanos, la dificultad de infiltración de aguas lluvias en las napas subterráneas, la construcción en cuencas y la errónea toma de decisiones con respecto al uso del agua disponible”, añadieron.


Según datos entregados por la iniciativa “Escenarios Hídricos 2030” de la Fundación Chile, el 44% de la responsabilidad recae en la deficiente gestión del recurso. Contrario a la creencia popular, la minería solo utiliza el 3%, por debajo del consumo humano, que se hace del 6%. Es la agricultura la que consume la mayor cantidad del agua disponible en el país: el 88% de ella.


“La falta de resguardo del patrimonio ambiental, la sobreexplotación y los problemas de accesos han generado un impacto social importante en términos laborales y calidad de vida de las personas”, lamentó Paulina Aldunce, académica de la Facultad de Ciencias Agronómicas y miembro de Proma.


“Los medios de subsistencia se encuentran relacionados al agua, generando problemas en la salud física y psicológica. Por ello, necesitamos un cambio más transformacional, que permita comprender que los desafíos con este recurso hídrico no están solamente relacionados al tema de la disminución de las precipitaciones, sino también al consumo y administración”, añadió.

“La crisis está empezando a forjar numerosos cambios en el mundo laboral que serán permanentes. La pandemia desnudó de forma muy cruda el costo de la informalidad y de la desigualdad en la mayoría de los mercados laborales en Latinoamérica y los esfuerzos deben direccionarse hacia la generación de marcos normativos e institucionales que perfeccionen la protección sociolaboral de los trabajadores, sobre todo de los más vulnerables”, indicó Gerhard Reinecke, especialista en Políticas de Empleo de la OIT Cono Sur.


En Chile, la crisis también ha pegado fuerte y el coronavirus ha llevado a la cesantía a niveles históricos. De hecho, según el INE, el desempleo entre mayo y julio subió dramáticamente hasta 13,1%, la cifra más alta de la última década, y en doce meses los ocupados cayeron en 20,6%, lo que equivale a que 1,8 millones de puestos de trabajo se destruyeron. “Por ello, no hay margen de error para el retorno seguro. Fallar en este proceso podría significar un desastre aún mayor en lo económico y social, y no debemos olvidar que detrás de los fríos números, hay rostros que se materializan en familias, en personas, por ello, para Pacto Global, es muy importante apoyar a las empresas en la reactivación, impulsando un crecimiento económico inclusivo y sostenible, el trabajo decente para todos, contribuyendo al cumplimiento de la Agenda 2030, en un momento en que hemos retrocedido al menos 10 años”, afirma Margarita Ducci, directora ejecutiva Pacto Global Chile, ONU.


Los expertos coincidieron que Chile ha evidenciado cambios en la forma de trabajar en pandemia. “Sin duda el mundo del trabajo no va a ser igual, entonces, las empresas deben focalizar sus esfuerzos en invertir en primer lugar en la seguridad y salud del trabajo, tanto presencial como en el teletrabajo, hay que capacitar a los líderes de las organizaciones y también a los colaboradores, e innovar buscando nuevos modelos de negocios y nuevas alianzas”, afirmó Sonia Gontero, Oficial de Asuntos Económicos de la CEPAL.


Finalmente, los especialistas concluyeron que en la operación retorno, para que la reactivación económica y del empleo sea segura y saludable, se requiere priorizar las políticas de seguridad y salud en el trabajo. La crisis abrió la posibilidad de generar innovaciones en la institucionalidad laboral y de protección social que deben ser la transformación y los cimientos de una nueva cultura en el mundo del trabajo.



Fuente: Pacto Global


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