La fotografía completa de la economía circular

"La economía circular plantea que, para alcanzar un desarrollo sostenible, debemos imitar los procesos de transformación de materia que realiza la naturaleza. Aquello implica que el concepto basura no existe, toda la materia es un recurso que se transforma constantemente".


Por Tomás Viveros, jefe de Asuntos Ambientales de Disal

A diario vemos en los medios de comunicación, en las redes sociales y en conversaciones cotidianas cómo se ha incorporado a nuestro lenguaje el concepto economía circular, una excelente noticia en el necesario avance hacia un desarrollo sostenible.

 

Al poner atención al contenido en torno a la economía circular se puede constatar que ésta es asociada al reciclaje de residuos.

 

Sin embargo, la economía circular es un modelo de producción de bienes y servicios, que está lejos de ser solo reciclaje de residuos. Entonces, ¿qué es en realidad la economía circular? Efectivamente este modelo se hace cargo de los residuos que genera el sistema de producción y consumo, pero su alcance comienza desde la extracción de recursos naturales.

 

La economía circular plantea que, para alcanzar un desarrollo sostenible, debemos imitar los procesos de transformación de materia que realiza la naturaleza. Aquello implica que el concepto basura no existe, toda la materia es un recurso que se transforma constantemente. Sin embargo, el desafío para nosotros es que, mientras la naturaleza transforma solo materia orgánica, debemos transformar materia inorgánica. Es en este sentido donde este modelo plantea un cambio radical a como satisfacemos nuestras necesidades materiales desde la revolución industrial.

 

Para ser capaces de implementar un ciclo cerrado de transformación, es necesario

incorporar conceptos que son propios del modelo productivo y otros que, hasta ahora, no lo son tanto. Eficiencia en el uso de los recursos es clave, así como la colaboración y la coordinación de los distintos agentes. Esto se traduce en iniciativas como la remanufactura y reparación de productos, abandonando la obsolescencia programada, esquemas en los que se comparten los activos de distintas empresas, la capacidad ociosa en un lugar es un recurso para otra organización, la incorporación de energías renovables, entre otras de carácter operacional y productivas. Por otra parte, se plantean modificaciones e innovaciones en los modelos de negocios.

 

¿Es posible entonces, un esquema de recirculación constante si cada persona es

propietario de los bienes? La economía circular plantea que no. Para mantener un flujo de materiales para su transformación es necesario que los modelos en venta de productos se transformen en un modelo de provisión de servicios. Pasar de comprar, por ejemplo, una lavadora o una cama, al servicio de conservación de alimentos, de descanso, etc.; así no seríamos más que usuarios de servicios que disponen de elementos que están en constante circulación.

 

En este contexto, el reciclaje de residuos es una más de las herramientas que tiene la economía circular cuando ya no se pudo evitar que se generaran desechos. Pensar en economía circular es pensar en satisfacer nuestras necesidades bajo el mismo paradigma de la naturaleza: nada se pierde y todo se transforma.

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