Enel X crea el primer corredor panamericano 100% eléctrico

Unos 196 puntos de carga JuiceBox están ahora disponibles a través de la aplicación JuicePass para usuarios de vehículos eléctricos desde Ushuaia, sur de Argentina, hasta Ensenada, México.

Siguiendo la costa oeste de América del Norte, América Central y del Sur y a lo largo de los Andes, el corredor de carga abarca 11 países y paisajes impresionantes, tal como se muestra en el documental Long Way Up.

 Viajar en vehículo eléctrico desde América del Norte hasta la parte más austral de América del Sur es ahora una realidad, gracias al primer corredor de carga de vehículos eléctricos de Enel X, que se extiende por 11 países en la costa oeste de América y a lo largo de la Cordillera de los Andes. A lo largo de esta ruta, unos 196 puntos de carga JuiceBox ahora son visibles en la aplicación JuicePass, lo que permite a los conductores cargar su automóvil o motocicleta eléctrica, mientras disfrutan de un paisaje increíble, desde el sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO en Cusco, a impresionantes vistas de los Andes, glaciares o de algún lago salado en el desierto de Atacama.


Francesco Venturini, CEO de Enel X, expresó: “Asumimos el desafío de construir una red de puntos de recarga usando nuestra tecnología JuiceBox y enviando a nuestros equipos a los lugares más remotos de América Latina. Este proyecto de infraestructura de larga duración es una prueba de nuestro compromiso de fomentar los vehículos eléctricos en todo el mundo, haciendo posible la adopción generalizada de la movilidad eléctrica, incluso en lugares lejanos donde las instalaciones de carga de vehículos eléctricos no se encontraban disponibles anteriormente”.

“La mayoría de la población, especialmente en Santiago y en el sur de Chile, vive expuesta a altos niveles de contaminación, lo que hace que existan más de 4 mil muertes prematuras cada año y eso se da por el hecho de que todavía el 20% de nuestro suministro de energía viene de leña y el 86% de esto se va al aire”, partió diciendo Claudio Seebach.


Lo anterior se relaciona al hecho que, en Chile, como en muchas otras naciones latinoamericanas y del mundo, todavía existe pobreza energética, mala calefacción y ventilación de los hogares.


“Hace más de 20 años, los economistas decían que se estaba terminado la era del petróleo, pero solo el año pasado nos enteramos que este combustible es por lejos el principal protagonista y actor de las emisiones globales del cambio climático y, además, en el caso de Chile, se lleva la mayor parte de todo el modelo de demanda energética”, explica Seebach. En el mundo, el escenario es similar: el 85% del suministro de energía todavía proviene de fuentes fósiles.


La buena noticia es que 34% de nuestra electricidad el año pasado fue renovable y vamos directamente a un futuro de energía limpia.


“Vamos a cerrar hacia el 2040, 10 años antes de la fecha límite, todas las plantas de energía que funcionan a carbón. ¿Y qué se ganará con eso? Tendremos más capacidad de transmisión, más almacenamiento, más flexibilidad”, comenta con entusiasmo Claudio Seebach, haciendo hincapié en algunas medidas para que la recuperación post pandemia sea sostenible: la aislación y calefacción de las viviendas deben ser mejoradas dramáticamente. “Y esto tendrá un efecto directo en la equidad energética”, acotó.


“Lo otro, es la necesidad de electrificar los medios de transporte que son intensamente utilizados y que tienen un gran impacto social, en la equidad y en el medioambiente”, concluyó el representante de Generadoras de Chile.


Cambio de paradigma


Maurizio Bezzeccheri, señaló que “hoy estamos viviendo en una nueva era, donde necesitamos un cambio de paradigma, de la forma que hacemos y entendemos las cosas”.


“Queremos hacer accesible la energía a más personas, nuevas tecnologías, nuevas formas de manejo de energía por parte de los consumidores, nuevos usos de energía, más empleados y contratistas”, agregó, al tiempo que dijo cómo el grupo Enel está buscando cambiar Latinoamérica, promoviendo la descarbonización de las ciudades, donde se emplaza el 80% de la población en la actualidad.


“Hoy en día la pobreza de energía es considerada uno de los desafíos más importantes de la agenda energética global, ya que el acceso a condiciones de energía segura y continua, condiciona el desarrollo humano, en todo nivel tanto social como económico. Para aumentar el acceso y mejorar el suministro de energía en casas en el campo donde operamos, el progreso está teniendo lugar en la definición e inclusión del gas existente, así como en el avance en la sostenibilidad energética”, manifestó el ejecutivo.


Bezzeccheri se refirió también al proyecto “Futurabilidades Urbanas”, que partió en octubre de 2019 y que incluye “5 mil sensores, muchas aplicaciones en términos de digitalización y de inteligencia artificial, que han sido instaladas para crear un modelo de infraestructura tridimensional. El plan actúa como un laboratorio para probar tecnología que se está implementando en la red de distribución a través del área concesionada, ya que implica la creación de un ecosistema urbano nuevo y abierto, en donde la energía se convierte en el servicio”.


Para finalizar, el personero de Enel Group destacó la energía renovable “como uno de los proyectos con los que seguimos adelante. En términos de números, ya contamos con 5 Gigawatts que se refieren a nueva capacidad que estará operativa entre 2020 y 2022. Y tenemos un plan de construcción de 18,4 Gigawatts en los próximos años”.


Trilemma de WEC como herramienta fundamental


Guadalupe González, Directora de Electricidad de la Secretaría de Energía de Panamá, hizo mención a las variaciones en el consumo del suministro durante la emergencia sanitaria y también cómo pese a lo negativo de la pandemia, las emisiones de CO2 han disminuido.


“Ahora tenemos que buscar restablecer las economías de una nueva manera y la forma de hacerlo es ‘volverse verde’. Esto significa darle prioridad al sector de la energía en la mayoría de nuestros países”, expresó.


Respecto a lo que está haciendo Panamá en este sentido, González dijo que están empeñados en cambiar el sector del transporte, pasando a movilidad eléctrica, “como Chile”. “No queremos cambiar 1 millón de vehículos que ya transitan nuestras calles usando combustibles fósiles, por electricidad, porque eso no es sostenible. Queremos introducir redes ferroviarias y otros modos que complementen a los vehículos eléctricos. Para ello, hemos creado una comisión que involucra al sector público, compañías privadas y a la academia para encontrar las limitaciones que están causando algún problema hoy en día y buscar las soluciones en un corto período de tiempo para en 10 años lograr cumplir nuestros objetivos”.


“Solo quisiera mencionar las herramientas que WEC nos provee y que permite toda esta planificación que hemos estado realizando en Panamá. Hemos estado utilizando el Trilemma energético, hemos estado utilizando el Issues Monitor, ya que está basado en la opinión de los líderes del sector energético, de la academia y el gobierno con el que estamos realizando los cambios que necesitamos ver en el futuro cercano”, concluyó la representante gubernamental.



Fuente:  World Energy Council, Chile


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