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La tradicional compañía busca tener un lugar no sólo como distribuidora de balones de gas, sino como una firma que integre todas las necesidades energéticas. Para ello, cuenta con un plan a 2022 por $250 mil millones, el cual podría incluso crecer si se enfrentan a oportunidades de compra.

 

Publicado el 05/09/2017

 

La próxima semana se cumplirán exactamente 160 años desde el nacimiento de Empresas Gasco. La noche del 17 de septiembre los fundadores de la compañía, Maximiano Errázuriz y su suegro José Tomás Urmeneta, observaron cómo, por primera vez, el barrio Yungay era iluminado con lámparas a gas hidrógeno, las que llegaron a reemplazar a las de aceite. Durante los años siguientes la empresa fue evolucionando, ante la amenaza de la electricidad, para proveer este tipo de combustible a los hogares, con el símbolo más reconocible de la compañía: el balón de gas. Hoy, a más de un siglo de su nacimiento, Empresas Gasco pareciera volver a sus raíces. Sin dejar de lado sus negocios tradicionales, la compañía busca diversificarse y volver al negocio de la iluminación. Su plan estratégico contempla justamente una área nueva: la generación. Todo, parte de una estrategia que nació hace dos años cuando se dividió la compañía entre los negocios de gas natural y el de gas licuado, tras el ingreso de Gas Natural Fenosa (GNF) a la antigua controladora de Gasco, la CGE. Según comenta Matías Pérez, presidente de Empresas Gasco, la división no respondió a un conflicto entre los nuevos y los antiguos accionistas. “Gas Natural Fenosa nos invitó a ser parte de la reorganización de la compañía. Esta es una gran empresa que ha sido muy maltratada por las autoridades y tratado injustamente”, agrega Pérez, aludiendo a las formalizaciones de ejecutivos de la eléctrica que ocurrieron tras los incendios a comienzos de año. Tras la división de las áreas de negocios en las de gas licuado a cargo de Empresas Gasco y la de gas natural manejada por Gasco GN, la familia Pérez lanzó una OPA por la primera y GNF hizo lo mismo por la segunda. Hoy ambas empresas se encuentran separadas y Empresas Gasco trabaja a toda máquina en su nueva estrategia.

 

“Tenemos un plan de negocios al 2022 que empezamos a trabajar cuando se realizó la división. Fue presentado y elaborado por la administración y aprobado por el directorio de la nueva compañía que ahora se llama Empresas Gasco, porque Gasco estaba muy unido al cilindro y somos más que el cilindro”, comenta Julio Betrand, gerente general de la compañía. El plan de negocios contempla inversiones por $250 mil millones (US$350 millones), destinado al crecimiento orgánico. “Se está financiando con flujos propios del negocio, si hacemos cosas distintas, como compras, ahí evaluaremos otros mecanismos, que pueden ser aportes de capital, endeudamiento, hay distintas opciones”, detalla Betrand.

 

El plan para los próximos cinco años se divide en tres grandes áreas: desarrollo, logística y venta directa de gas.

 

En el caso de las iniciativas de desarrollo, el objetivo es la generación eléctrica, por lo que hace cerca de un año Empresas Gasco se asoció con Enlasa -ligado a Fernando del Sol y otro grupo de inversionistas- para crear una nueva sociedad: Inersa. “Nos asociamos con Enlasa por una serie de situaciones fortuitas. Es una suerte, es gente que ha generado mucho valor. Con el área de desarrollo estamos tratando de cubrir una necesidad real. Estábamos empecinados en vender el gas solo, hoy queremos entregar una solución holística”, detalla Pérez. El plan de generación de Inersa contempla generar 120 megawatts en el primer proyecto de generación con GLP que existirá en Chile. Actualmente, el grupo se encuentra definiendo algunos aspectos claves de la iniciativa. La idea es que el proyecto tome forma antes de fin de año. El objetivo es ser un respaldo a las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), que se encuentran en pleno auge, pero que no tienen la capacidad de entregar suministro durante las 24 horas del día. “Estamos apostando a esto porque el gas licuado no tiene problema de funcionar de forma intermitente, es almacenable igual que el diesel; el gas natural no, es de ciclo combinado. Estamos desarrollando esta área porque vemos que está pasando en Estados Unidos, Colombia, en todo el mundo”, cuenta Betrand. “Inersa es la niña bonita que estamos alimentando para que dé sus primeros pasos”, agrega Pérez, sin ocultar su orgullo por los nuevos rumbos de la empresa.

 

La segunda parte del plan de negocios busca hacerse cargo de las necesidades logísticas de la compañía para la importación de gas. “Como no tenemos energía en base a hidrocarburos, tenemos que ir a buscarlo. Por eso, en nuestra línea de negocios tenemos una sociedad para construir terminales portuarios”, comenta Bertrand. Esta es la razón que motivó a la empresa a construir un terminal en Caldera. La parte de ingeniería y el diseño ya se encuentra en su fase final, mientras que el Estudio de Impacto Ambiental ya estaría ad portas de ser presentado. “En los últimos meses nos hemos comunicado con las autoridades y a las comunidades para contarles del proyecto y que estén al tanto”, detalla Pérez.

La tercera parte del plan de negocios se centra en el área tradicional de la compañía, la venta directa de gas, la cual buscan no descuidar en medio de la incursión de las nuevas áreas de negocios.

 

Fuente: G. Villalobos y P. Poblete, El Puso (entrevista completa)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La estrategia de Gasco para evolucionar a una empresa de energía

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